Presentamos a los autores de esta aventura:

Édouard de Pérrodil. (1860-1931)

Edouard Casimir Marie Gros de Perrodil, nace el 18 de noviembre en Albi, región de Tarn en el seno de una familia de la alta burguesía francesa. Desde muy joven fue atraído por el periodismo y la escritura y nada hacía pensar que fuera a interesarse por el ciclismo.  A los 28 años, ya ejercía el oficio de periodista para el « le petit journal » cuando un pariente lejano le hizo descubrir la bicicleta. Este descubrimiento fue para él una revelación y se convirtió rápidamente en un asiduo de este deporte realizando auténticas gestas en su país cubriendo enormes distancias en muy cortos tiempos.

Aparte de su trabajo como periodista publicó a lo largo de su vida más de una decena de libros, fundamentalmente de poesía.

Según Baudry de Saunier periodista de le Journal des Vélocipédistes “es un poeta subido a una bicicleta”.


Henri Farman (París,1874 -1958)

Nace en París el 26 de mayo, hijo de un corresponsal de periódico inglés que trabajaba en Francia. Cuando con dieciséis años se preparaba como pintor para entrar en en la Escuela de Bellas Artes la bicicleta se cruzó en su vida y se apasionó por el ciclismo donde empezó a ganar numerosas pruebas a pesar de su juventud.  Al terminar el siglo descubrió las carreras automovilísticas y compitió para Renault. Más tarde se pasó a la aviación y estableció numerosos récords de distancia y duración de los vuelos.

Fundó una compañía de construcción de aeronaves que terminaría siendo integrada en Air France en 1933. Fue propuesto, en 1909 al premio Nobel de física.

Nombrado caballero de la Legión de Honor en 1919 se retiró en 1937 cuando el gobierno francés nacionalizó la industria aeronáutica.